Una arrastra (o arastra) es un molino primitivo utilizado para moler y pulverizar minerales de oro o plata. La forma más simple de arrastra consiste en dos o más piedras de fondo plano colocadas en un hoyo circular pavimentado con piedras planas, conectadas a un poste central por un brazo largo. Con la fuerza de un caballo, una mula o incluso un ser humano aplicada al otro extremo del brazo, se arrastran lentamente las piedras en círculo, triturando el mineral.[1][2] Algunas arrastras estaban propulsadas por una rueda hidráulica, y más adelante se utilizaron motores de vapor o gasolina, e incluso electricidad.[1]