Se denomina arte vikingo al desarrollado en los países nórdicos y sus áreas de influencia durante la época vikinga (siglos VIII-XII). Forma parte del estilo zoomórfico germánico, desarrollado a partir de influencias del arte romano tardío, el arte celta y motivos de los pueblos de las estepas de Asia.[1][2]
Se trató principalmente de un arte aplicado, presente en objetos de la vida cotidiana, tales como herramientas, utensilios y joyas, aunque también se utilizó en piedras rúnicas y de manera tardía en iglesias. Se conservan principalmente ejemplares de este arte en metales y piedra, pero también estuvo presente en madera y tela.[1]
De acuerdo a su desarrollo suele dividirse en seis estilos: Broa-Oseberg, Borre, Jelling, Mammen, Ringerike y Urnes.[1]