En la mitología griega, Forcis, Forco o Forcín (en griego: Φόρκυς, Φόρκος, Φόρκυν),[1] o incluso Porco (Πόρκος),[2] es un dios marino primordial, generalmente citado como uno de los cinco hijos de Ponto y Gea.[3] En los poemas homéricos es denominado como «el anciano del mar», y así se le dedicó un puerto en Ítaca, como un dios que posee dominio sobre los mares.[4] Platón, heciendo eco de una versión órfica, dice que Forcis, Crono y Rea fueron los descendientes más antiguos de Océano y Tetis, y estos a su vez había nacido de Urano y Gea.[5] O bien dicen que Forcis era uno de los titanes, nacidos de Urano y Gea.[6]
El erudito clásico Károly Kerényi combinó a Forcis con los dioses marinos similares Nereo y Proteo (el primero, hesiódico; y el segundo, homérico).[7] En los mosaicos romanos helenísticos existentes, Forcis fue representado como un tritón de cola de pez con patas delanteras en forma de pinza de cangrejo y piel roja y puntiaguda (como en la imagen). Forcis, como padre de monstruos marinos informes, es similar en este papel a Tifón, padre de monstruos también serpentinos.
Pausanias da una versión racionalizante y dice que no lejos del edificio que está en el ágora de los argivos hay un túmulo de tierra; dicen que en él está la cabeza de la Gorgona Medusa. Aparte del mito, se dice con respecto a ella esto otro: que era hija de Forco, que después de morir su padre reinó sobre los que viven en los alrededores de la laguna Tritónide, que salía a cazar y que conducía a los libios en las batallas.[8] En una versión latina Forcis es mencionado como Forco (cf.), personaje similar. Según Varrón, Forco (Phorcus), hijo de Neptuno (Poseidón) y Toosa, era rey de las islas de Cerdeña y Córcega. Habiendo sido vencido por Atlante, fue destronado y oprimido por este. Al ser transformado en dios marino, se le honró como jefe de los tritones y de las restantes divinidades subalternas.[9]