La denominación General Motors Firebird comprende un cuarteto de prototipos que General Motors (GM) diseñó para sus propias exhibiciones de automóviles Motorama de 1953, 1956 y 1959. Los diseñadores de los coches, encabezados por Harley Earl, se inspiraron en las innovaciones en el diseño de aviones de combate del momento. General Motors nunca tuvo la intención de producirlos en serie, sino que pretendía mostrar los límites en tecnología y diseño que la compañía podía alcanzar. Los coches han pasado a formar parte del Museo Henry Ford en Dearborn (Míchigan), y todavía hacen apariciones regulares en exhibiciones automovilísticas. La tradición de presentar prototipos continuó con la serie Pontiac Banshee.
De 1967 a 2002, la división Pontiac de GM comercializó su línea Firebird de pony cars, que no tenía relación directa con la serie de prototipos Firebird.