En el idioma español, el vocablo «Dios» en las religiones monoteístas, se utiliza como título para referirse a una deidad suprema. Los nombres de Dios están asociados a las formas en que se concibe la idea de la divinidad y presentan numerosas variantes. Otras lenguas poseen nombres genéricos similares, aunque es común que la palabra «Dios» en un idioma sea entendida por los hablantes de otras lenguas como referido a alguna deidad específica adorada por ellos. Sin embargo, existen nombres propios que se emplean de forma casi exclusiva para denominar a la deidad de una religión en particular.
La teonímia estudia los temas recurrentes en las formas de referirse a los dioses de diferentes culturas.